13 de febrero de 2012

Capítulo N° 106


Capítulo N° 106 (Ciento seis):

Te quedaste parado y pensativo por unos segundos luego de aquella confusa situación hasta que recordaste que habías dejado a Paula en tu habitación sola y seguramente, enojada por tu actitud. Por eso mismo fue que rápidamente subiste las escaleras, tomaste aire antes de entrar a tu cuarto y luego, finalmente ingresaste. Allí estaba ella, sentada en tu cama, ya vestida y esperándote. Vos la miraste con culpa y ella te miró para luego sonreír.

Peter: ¿Querés hablar? –Preguntaste algo nervioso e incómodo, no podías negarlo. Ella asintió con una leve sonrisa, lo que te extraño-
Paula: Veni… -Te dijo y dio dos palmadas en la cama para que te sentaras a su lado. Vos lo hiciste-
Peter: Pau yo… -Dijiste con tu voz algo ronca pero ella te interrumpió-
Paula: No Peter, deja hablarme a mi primero, por favor… -Pidió, ambos se miraron y luego asentiste- Bueno, lo que te quería decir es que yo no te voy a culpar de nada sabes? –Y vos la miraste sorprendido y confundido- Yo sé que lo que pasó recién no estuvo bueno…-Vos bajaste tu mirada un tanto arrepentido- Pero no te preocupes porque está todo más que bien… -Aclaro y vos la miraste sin entender- Mira Peter…-Hizo una pausa y suspiró- Yo sé perfectamente que la que elegí estar con vos fui yo y ninguno de los dos tenemos la culpa de que habernos dejado llevar por lo que sentíamos en ese momento…-Vos la mirabas atenta mientras ella te tomó de las manos- Pero yo sabía que esto podía llegar a pasar…-Agregó y vos la miraste un tanto decepcionado. Te sentías una basura- Sabía perfectamente que vos nunca te ibas a olvidar de Lali…-Y enarcó sus cejas- O me equivoco? –Consultó mirándote fijo. Vos asentiste e ibas a hablar pero ella no lo permitió- No para, déjame que termine…-Dijo y suspiró- Lo que yo te quiero decir es que no estoy enojada ni resentida ni mucho menos… -Vos la mirabas con tus ojos cristalinos- Y, sinceramente... -Dijo y colocó una mano en su pecho- te agradezco por todos los momentos hermosos que me hiciste pasar y te juro que nunca en la vida me voy a olvidar de vos…-Se sinceró y sonrió. Vos también aunque algo más tímido- Me prometes una cosa? –Vos asentiste- Promete que vas a buscar a Lali, vas a convencerla de estar con vos y van a ser felices…-Dijo y vos bajaste la mirada- Prometemelo…-Sentenció y vos la miraste-
Peter: Te lo prometo…-Dijiste con tu voz algo ronca aun y le dedicaste una pequeña sonrisa-
Paula: Ella es el amor de tu vida Peter… -Dijo y vos la miraste atento- Eso se nota de acá a diez mil kilómetros y quiero que luches por ella y que no bajes los brazos…-Derramaste una lagrima- Yo no creo que las cosas no se puedan solucionar… Si ustedes se aman de verdad van a salir adelante y al final del camino van a ser felices…-Concluyó, vos sonreíste y automáticamente la abrazaste- No me llores ché, resultaste flojito eh…-Bromeó y salieron del abrazo para reírse juntos-
Peter: Gracias Pau…-Dijiste cómo pudiste- Enserio, sos una mina que vale oro…-Hiciste una pausa, bajaste la cabeza algo avergonzado y retomaste- Y perdón si no pude valorarte como debía pero…-Te interrumpió-
Paula: Shh…-Dijo y colocó un dedo sobre tus labios- No digas mas nada… Quedémonos con lo lindo y maravilloso de habernos conocido y haber vivido lo que vivimos si?  -Vos asentiste- Bueno, entonces…-Hizo una pausa y te miró fijo- ¿Amigos? –Preguntó sonriente-
Peter: Amigos… -Afirmaste sonriente también y ambos se abrazaron una vez más-
Paula: Bueno, me voy a bañar si? –Vos asentiste- Nos vemos después…-Te dijo y volviste a asentir-

Fue asi que con un último beso por parte suya en tu mejilla ella se retiró de la habitación mientras vos te habías quedado un tanto confundido, sorprendido, anonadado… no sabías cómo llamarlo. Lo cierto era que había transcurrido todo tan rápido que ya no sabías qué pensar pero lo único que tenías en claro era que Paula había tenido el coraje suficiente como para encararte  y aclarar las cosas de una por todas. En ese momento, la admirabas. Era admirable la valentía que tenía esa mujer y de eso, a vos, no te cabían dudas.
Pero de lo que sí estabas realmente preocupado era por el estado de Lali. No sabías qué reacción podría haber tomado al verlos a Paula y a vos en esa situación. Querías verla en este mismo momento para hablar y estar con ella. Ya estabas harto de esta situación de estar siempre a las idas y a las vueltas. Era por eso que querías ponerle punto final a esto y ordenar las cosas en su lugar. Estabas decidido que mañana, luego de la entrevista en la radio, hablarías con ella.
En fin, todo eso pensabas cuando ya te encontrabas metido en tu cama, preparado para dormir aunque lo que menos podías era eso. Pero finalmente, luego de varios minutos, y luego de haberte maquinado por un buen rato, te dormiste profundamente en la tranquilidad de la noche.

Al otro día te despertaste a causa del atormentador ruido del despertador, lo que indicaba que era hora de levantarse y comenzar con un nuevo día de trabajo.
De forma muy perezosa, te levantaste de la cama, te dirigiste al baño, te higienizaste como correspondía y luego volviste a tu habitación para vestirte tranquilo. Una vez listo, bajaste hacia la planta baja de tu casa y te dirigiste directamente a la cocina. Allí la encontraste a Paula que justo estaba preparando la mesa de desayuno.

Peter: Ah, Pau… ¿Como estas? –Preguntaste y la saludaste. Se la veía al igual que siempre, feliz-
Paula: Muy bien, ¿vos? –Preguntó y sonreíste-
Peter: Igual que vos…-Respondiste y ambos rieron- Gracias por lo de ayer… Me sirvieron mucho tus palabras… -Remitiste y ella sonrió-
Paula: De nada, sabes que a pesar del poco tiempo aprendi a quererte mucho y podes contar conmigo cuando quieras…-Te miró fijo a los ojos y ambos sonrieron-
Peter: Gracias…-Volviste a decir y se quedaron un segundos en silencio- ¡Que bien se ve ese desayuno! –Exclamaste mirando la mesa- Lástima que me tengo que ir… -Lamentaste y la miraste-
Paula: ¿Ya te vas? –Cuestionó y vos asentiste-
Peter: El trabajo me reclama…-Ambos rieron y tomaste una medialuna que había servida en la mesa- Nos vemos, suerte…-Dijiste, la saludaste con un beso en la mejilla y saliste de tu casa-

Ni bien subiste al auto, aceleraste y te encaminaste rumbo a la productora. Alli habían acordado de encontrarse todos.
Luego de varios minutos llegaste, te bajaste del auto, caminaste por todo el estacionamiento, prácticamente, y fuiste hasta adentro del edificio. Allí te encontraste con todos tus compañeros, productores y representantes incluida ella. Cuando te acercaste a saludarla le hablaste. Ella ni siquiera te miraba.

Peter: ¿Podemos hablar? –Consultaste-
Lali:…

Continuará.

Capítulo N° 105


Capítulo N° 105 (Ciento cinco):

Lali: ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaay! –Gritaste como hablándole a la puerta- ¡Te odio Juan Pedro Lanzani! –Exclamaste con ira y largaste en llanto-
Estuviste unos minutos así, llorando y arrodillada en el piso hasta que otra vez volviste a hablar.

Lali: Pero te amo tanto… -Soltaste y otra vez las lágrimas volvían a florecer cada vez más intensas en vos-

Off Lali:
Todo llega dicen, y es verdad, el problema no es si llega sino cuando llega.
A veces las cosas llegan cuando ya es tarde, otras veces lo que esperas llega antes, cuando no estás listo.
Todo tiene su momento, antes o después de ese momento nada prospera.
El destiempo son dos calles que nunca se cruzan. El destiempo es llegar cuando la fiesta terminó. El destiempo no es solo que algo te llegue tarde, es también llegar tarde a eso. Es no tocar a tiempo la nota justa. El destiempo es perder el tren. El destiempo es un perdón que llega tarde. El destiempo es como una fruta verde, amarga.
Cinco segundos antes puede ser el momento ideal, cinco segundos después el peor momento. El destiempo es un desencuentro. Es sabiduría que llega cuando ya no la necesitas. El destiempo es una tarde fría en verano. Es lo opuesto al lugar y la hora indicada. El destiempo es una discusión entre sordos.
El destiempo es una ironía.

Una semana más tarde, hoy te encontrabas realizando tus tareas habituales de ama de casa  después de haber ido a ensayar arduamente para el siguiente show que esperaba por ustedes: Punta del Este, una vez más. Mañana sería su último ensayo en Buenos Aires ya que al otro día partirían directamente a Uruguay.
En fin, mientras limpiabas y escuchabas música a la vez, como solías hacer de costumbre, tu celular comenzó a sonar. Lo recogiste y miraste la pantallita. Era uno de tus productores asique atendiste rápidamente.

Lali: Hola Pablete… -Bromeaste de muy buen humor- ¿Qué precisabas? –Preguntaste amablemente-
Pablo: Hola Lali… -Saludó cordialmente- No, solamente te llamaba para avisarte que el pendrive con las canciones, covers y demás los tiene Peter asique si querés pedicelo a él… -Te dijo y vos revoleaste los ojos al escuchar su nombre- Te aviso porque vos me lo habías pedido a mí… -Concluyó y vos suspiraste-
Lali: Bueno, está bien Pablin… -Dijiste e hiciste una pausa- Ahora lo voy a buscar a la casa de Peter… Tengo que practicar asique no me queda otra… -Comentaste y él rió-
Pablo: No hace falta que practiques, vos ya la tenés clara… -Acotó y ambos rieron-
Lali: Puede ser, puede ser… -Bromeaste y volvieron a reir- Bueno Pablito, te mando un besito grande, voy a ver si termino de limpiar porque tengo que ir a la casa de Peter y no quiero que se me haga tarde… -Dijiste-
Pablo: Bueno, vaya señorita… Mañana nos vemos para la entrevista de la radio… No te olvides eh… -Advirtió y vos reíste- Un Besito… -Fue lo ultimo que dijo-
Lali: Otro… Nos vemos… -Dijiste y cortaste-

Fue asi que luego de mantener esa comunicación telefónica, bufaste un poco al recordar que tenías que ir a la casa de Peter y verlo nuevamente, y te dedicaste a terminar de limpiar. Varios minutos después finalizaste, te acomodaste un poco el pelo, la ropa y el maquillaje, tomaste el celular y las llaves de tu auto y partiste rumbo a lo de tu ‘ex’.

Peter.
Luego de haber venido de ensayar dura y prolongadamente durante todo el día, ahora te encontrabas tirado en tu cama junto a tu novia, mirando una película mientras vos la mantenías abrazada y ella tenía su cabeza apoyada en tu pecho.
Pero lo cierto era que no estabas muy concentrado en aquella película. En tu mente solo pasaba la imagen de Lali una y otra vez. Hacía una semana que había transcurrido aquel episodio y todavía te sentías horrible. Y lo peor de todo era que ella tenía razón.
En la habitación era todo silencio, parecía que Paula estaba entusiasmada mirando la tele. Pero te equivocaste. Ella de a poco empezó a moverse y a darte besos sobre tu pecho hasta llegar a tu cuello. Sabía que era tu debilidad aquello asique no dejo de hacerlo hasta que lentamente se fue posicionando arriba tuyo para estar más cómoda. Vos tenías cierta incomodidad, justamente, porque ya sabías lo que supuestamente iba a pasar posteriormente por eso hablaste para detener un poco la situación.

Peter: Pau… -Dijiste y ella te miró- ¿No te gusta la película? –Preguntaste algo nervioso-
Paula: Ahora tengo algo mucho más interesante que hacer… -Respondió pícaramente y vos sonreíste algo forzado-
Peter: Pau… -Dijiste nuevamente mientras ella te besaba el cuello- Pau, paremos un poquito, enserio… -Dijiste con tu voz algo ronca y ella te miró confundida- Mi mamá está molediando por ahí y no da que nos vea en esta situación… -Sugeriste y la miraste expectante-
Paula: Quedate tranquilo… -entre besos- que… -entre besos- de tu… mama… me encargué… yo… -Completó, te miró algo provocativa y volvió a besar tus labios de una manera delicada pera intensa a la vez-

Vos se la seguiste un poco sorprendido por su actitud hasta que, tras varios segundos, ella se separó lentamente, llevó sus manos hasta la punta de su remera y se la quitó suavemente y algo provocativa mientras vos la mirabas algo atónito. Fue asi que, quedándose en corpiño volvió a tus labios para formar un beso muy pasional. Luego de varios minutos en esa acción, ella bajó hasta tu cuello el cual no tardó en humedecer. Mientras tanto, vos cerrabas los ojos y los abrías. No querías ser malo ni nada por el estilo, pero realmente no te provocaba nada el tener a Paula besándote de esa forma contrariamente a lo que te pasaba con Lali quien te volvía loco con tan solo besarte como ella solamente sabía.
En un momento, mientras ella no dejaba de concentrarse en tu cuello, vos abriste los ojos y la viste a Lali, parada en la puerta observando toda la situación con sus ojos cristalinos y llenos de bronca. Fue por eso mismo que inmediatamente te separaste de Paula, empujándola suavemente y saliste corriendo de la habitación en busca de Lali. De esa forma bajaste las escaleras y la viste caminando apresuradamente hacia la puerta. Allí la tomaste del brazo e hiciste que volteara.

Peter: Lali, para… -Dijiste un tanto agitado- Dejame explicarte… -Pediste y ella te miró fulminante-
Lali: Soltame… -Pidió desafiante y vos lo hiciste-
Peter: Va a parecer una frase hecha pero te juro que no es lo que parece…-Dijiste algo desesperado y ella te miró con mucha bronca. La conocías demasiado como para darte cuenta de aquello-
Lali: Chau Pedro…-Dijo totalmente enojada, se volteó para abrir la puerta pero vos le hablaste-
Peter: ¿No me vas a decir nada? –Preguntaste extrañado-
Lali: No tengo nada para decirte… -Dijo fría y te miró fijo- Está todo más que dicho… -Dijo embroncada y esta vez abrió la puerta con mucha impotencia y la cerró muy fuertemente detrás de ella-

Te querías matar, eso estaba más que claro. Seguramente había entendido mal porque sinceramente vos no ibas a dejar que la situación con Paula llegue a mayores. No querías cometer el error de ‘usarla’.  Pero lo que más te preocupaba en este momento, realmente era la reacción de Lali y cómo iba a tomárselo ella. Lo cierto era que te extraño que no te haya gritado ni te haya hecho alguna escena pero sin dudas mañana hablarías con ella para aclararle todo lo acontencido.
Quizás se te vendrían los tiempos más bravos o quizás… no.

Continuará.

Capítulo N° 104


Capítulo N° 104 (Ciento cuatro):

Lali: Te puedo hacer una pregunta? –Consultó y vos asentiste tomándola de las mejillas- ¿Cómo supiste que era yo? –Preguntó y pestañó continuamente-
Peter: Esta tarde vi un video… -Dijiste y ella te miró atenta- Un video en el que pasaban todos nuestros momentos juntos y mientras lo veía no sé por qué me acordé del beso que me habían dado en la fiesta… -Ella sonrió tontamente- Y ahí caí en la cuenta de que habías sido vos la Julieta que me robó ese beso tan hermoso… -Dijiste y ambos sonrieron- Y fue hoy, mirando el video, que no podía sacarme de la cabeza la imagen de nosotros dos, besándonos en la fiesta de disfraces, recorriendo nuestras bocas y dejándome ese sabor único de tus labios en los míos… -Agregaste y rozaste sus labios- Me dejaste loco Lali… -Soltaste y ella te miró penetrante-
Lali: Para… -Dijo y se separó apenas de vos- Decime la verdad… -Increpó la morocha y vos asentiste- Anoche, en el momento en que nos besamos, llegaste a pensar que podría haber sido Paula la que estaba en mi lugar? –Preguntó insegura. Vos la miraste y reíste ante su pregunta para luego acercarte nuevamente y tomarla de su cintura-
Peter: No… -Dijiste directo- En ese momento solo pensé en disfrutar y sentir… -Agregaste y ella te miró confundida- Y se ve que no me equivoqué con lo que sentí… -La miraste obvio y ambos rieron. Pero a ella enseguida se le borró la sonrisa de la cara y te miró-
Lali: Para… -Dijo elevando la voz-
Peter: ¿Qué pasa ahora La? –Preguntaste revoleando tus ojos-
Lali: ¿A vos no te importo besar a cualquiera? –Vos la miraste desentendido- ¿A vos te daba lo mismo besar a cualquier Julieta que anduviera por ahí? –Interrogó expectante y perseguida. Vos reíste y te acercaste una vez más a ella para tomarla de su cintura y acariciar su mejilla-
Peter: No… -Negó con su cabeza- La única Julieta que existe para este Romeo sos vos La… -Concluiste, ella mordió su labio inferior mientras te miró tiernamente-
Lali: Te amo Romeo… -Te dijo con su voz clara y mirándote a los ojos-
Peter: Te amo La… -Dijiste y ambos concluyeron el momento con un beso-

Fue asi que ambos no pudieron evitar ese constante contacto que tenían y se besaron de una forma tierna y delicada. Ella en ningún momento se contrajo y rodeó con sus manos tu ancha espalda de rugbier mientras vos te concentraste en tomar sus mejillas y hacerla caminar hasta arrinconarla contra una pared. Allí se besaron de tal forma que lograron intensificar aún más ese beso. Al pasar varios segundos tanto Lali como vos, sin dejar de mimarse, se dirigieron al pie de la escalera. En el trayecto, tu chica, llevó sus manos a la punta de tu camisa y comenzó a acariciar por debajo de ésta toda tu espalda y de vez en cuando tu torso hasta que en un hábil movimiento comenzó a desabrochar tu camisa botón por botón hasta lograr sacarla por completo y tirarla por ahí. Ahora sí, una vez en las escaleras vos la acorralaste contra la baranda y recorriste toda su boca para luego seguir por su cuello, el cual humedeciste por completo mientras ella disfrutaba inclinando su cabeza hacia atrás.
Luego de estar unos cuantos minutos con esa acción ambos abandonaron ese espacio y fueron directamente hasta la habitación sin despegarse un segundo. Al llegar a ésta entraron besándose apasionadamente hasta chocar con la cama donde Lali apoyó suavemente sus manos para ir recostándose lenta y suavemente mientras vos te tumbaste de a poco encima de ella. Así, en esa posición, ambos se seguían besando con más fogosidad y más temperatura hasta que vos te separaste con simples picos de ella. Lali, te miró sin entender.

Lali: ¿Qué pasa Pitt? –Preguntó mirándote extrañada-
Peter: Esto esta mal Lali… -Dijiste reflexivo y te paraste para quedar de espaldas a ella-
Lali: ¿Eh? No entiendo Peter… -Dijo ella y se paró también, detrás tuyo-
Peter: No puedo La… -Comentaste con algo de tristeza y volteaste para mirarla- No puedo hacerle esto a Paula… -Completaste y ella te miró indignada-
Lali: Me estás cargando no? –Hizo una pausa y retomó con sus cejas arqueadas- Decime que esto es un chiste… -Acotó mirándote fijo-
Peter: No Lali… -Dijiste algo cabizbajo- No es un chiste… -hiciste una pausa, tomaste aire y continuaste- Yo sé que me vas a odiar y no me vas a entender pero creo que haber venido fue un error… -Dijiste mirándola con tus ojos llenos de lágrimas-
Lali: Yo no lo puedo creer… -Dijo y rió irónicamente- ¿Vos me estás tomando el pelo a mi no? –Cuestionó algo molesta-
Peter: No La, te juro… -Te interrumpió-
Lali: ¿Sabés qué? Mejor andate… -Sentenció, se acercó a vos y abruptamente fue empujándote hasta llegar al living-
Peter: Para Lali, hablemos… -Pediste con cara de por favor-
Lali: Para mi ya no hay más nada que hablar… -Dijo duramente y te fulminó con la mirada- Decirte algo a vos es como gastar palabras porque sinceramente siempre haces lo mismo… -Te dijo y vos la mirabas triste- Esta vez no te voy a insultar ni te voy a echar ni nada… -Agregó un poco molesta pero tranquila a la vez- Si todavía un poco de dignidad tenes espero que si tenes el tupé de hacerme lo que me hiciste recién también tengas los mismos huevos para irte de mi casa y dejarme tranquila, sola y en paz… -Moduló embroncada mientras vos negabas constantemente con tu cabeza-
Peter: Vos no me entendes Lali… -Remarcaste con la voz tomada-
Lali: Sí te entiendo Peter… -Te dijo contundente. Vos la miraste confundido- Entiendo que sos un cagón, que no te la jugas por lo que querés y que si de verdad tuvieras las cosas en claro ahora no estarías así, de esta forma, tan patético y mirándome a los ojos jugando conmigo y con Paula… -Completó algo dura y vos la miraste con molestia pero con desilusión a la vez-
Peter: Puede que tengas razón pero hay una cosa que no vas a poder cambiar ni contradecir… -Dijiste e hiciste una pausa- Y es que te amo más que a mi vida… Concluiste y ella te miró como diciendo ‘No podes ser tan caradura’- Me voy… -Anunciaste. Ella solo te miró fulminante con sus manos colocadas en su cintura-
Al caminar hasta la puerta, la abriste y volteaste nuevamente para mirarla.

Peter: Ojalá algún dia puedas entenderme y comprender que te amo de verdad…-Dijiste con tu voz ronca y ella te miró con sus ojos cristalinos pero enseguida bajó su cabeza para no hacerlo notar. La conocías demasiado-

Luego de aquellas palabras, te retiraste de allí cerrando la puerta detrás tuyo. Sin dudas, te ibas con una angustia y un dolor muy grande pero no podías hacer nada. Lali pensaba así y no podías ir contra aquello.

Lali.

Lali: ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaay! –Gritaste como hablándole a la puerta- ¡Te odio Juan Pedro Lanzani! –Exclamaste con ira y largaste en llanto-
Estuviste unos minutos así, llorando y arrodillada en el piso hasta que otra vez volviste a hablar.

Lali: Pero te amo tanto… -Soltaste y otra vez las lagrimas volvían a florecer cada vez más intensas en vos-

Continuará.

Capítulo N° 103


Capítulo N° 103 (Ciento tres):

Aquel beso se extendió por unos cuantos minutos hasta que lentamente ambos se separaron por iniciativa de los dos y al hacerlo, se miraron.

Peter: ¿Quién sos? –Preguntó extrañado como si estuviera sospechando. Luego se acercó más y vos no entendías su intención- Puedo… -hizo una pausa y tragó saliva- Puedo verte? –Preguntó y sin recibir respuesta llevó sus manos a tu mascara para poder sacarla lentamente pero algo lo interrumpió-
Xxx: Peter… -Dijo una voz femenina. Vos la miraste y pudiste reconocerla rápidamente. Era Paula- ¿Y vos? Quién sos? –Te preguntó confundida tratando de divisarte pero vos fuiste más rápida-
Lali: Mejor me voy… -Dijiste algo nerviosa, lo miraste a Peter algo sonriente y él te miró confundido. No entendía nada-

Al decir eso, te fuiste de allí y te mezclaste entre la muchedumbre para salir al aire libre nuevamente. Una vez sola, te detuviste unos segundos, pensaste lo que había sucedido hace unos instantes y sonreíste como la más boba. Luego comenzaste a girar con tu cabeza inclinada hacia atrás mientras acompañabas con gritos de alegría. No podías estar más feliz. Y no te importaba lo que pensaría la gente en ese momento. Solo disfrutabas una y otra vez al recordar ese increíble beso que se habían dado con Peter aunque él, claramente, no había notado que eras vos pero eso tampoco te importaba.
Después de estar varios segundos así, notaste que las chicas se hacían presentes al lado tuyo calmando un poco tu euforia e intentando entender tu actitud.

Euge: Ey Lali, para un poco… -Elevó un poco la voz- ¿Qué te pasa? –Preguntó mirándote desentendida-
Lali: Ay chicas, estoy feliz… -Exclamaste y ellas se miraron entre todas para luego posar nuevamente su vista en vos-
Rochi: Sí, eso ya lo sabemos pero por qué tanta felicidad? –Indagó la rubia algo curiosa-
Lali: No lo van a poder creer chicas… -Dijiste exaltada las miraste sonriente-
Todas – Lali: ¡¡¡Habla!!! –Pidieron impacientes-
Lali: Besé a Peter… -Soltaste y ellas te miraron sorprendidas-
Chicas: ¿QUÉ? –Al unisono-
Lali: Sí, fue increíble… -Dijiste recordando el momento- No saben lo que extrañaba sus besos… -Agregaste y ellas sonrieron-
Cande: Dale, conta detalles gorda… -Pidió impaciente la flaquita-
Lali: Ay Candela… -Te quejaste- Cómo voy a contar eso? –Reprochaste y ellas te miraron obvias. Te conocían demasiado- Fue hermoso, tierno, dulce… -Dijiste todo rápido-
Rochi: Dale, conta como fue… como se dio… -Pidió impaciente, al igual que todas-
Lali: Es que se fue dando de a poquito… -Recalcaste- Yo me acerqué, empezamos a bailar y bueno, pasito va, pasito viene terminamos chapando… -Explicaste y todas sonreían como bobas-
Euge: Y qué te dijo cuando supo que eras vos? –Preguntó ingenua la otra rubia del grupo-
Lali: Emm… -Vacilaste nerviosa- No sabe que fui yo… -Musitaste por lo bajo y ellas te miraron extrañadas-
Euge: No se escuchó bien Lali… -Dijo e hizo una pausa- ¿Qué dijiste? –Todas las miradas se posaron en vos-
Lali: No dijo nada porque nunca se enteró que era yo… -Soltaste y ellas te miraron sorprendidas-
Cande: Cómo que no supo que eras vos? ¿Estás loca? –Reprocharon tus amigas-
Rochi: Sí Lali, Cande tiene razón… -Dijo e hizo una pausa- ¿Y por qué no le dijiste nada? –Indagó-
Lali: Porque justo cuando Peter me estaba por sacar la máscara apareció la turra de Paula… -Explicaste y ellas te miraron con cara de ‘No puedo creerlo’- Bueno chicas, no me miren asi, qué quieren qué haga? –Acotaste como una nena-
Euge: Que te comportes como una adulta de 20 años Lali, eso queremos… O por lo menos yo… -Reprochó y vos te encogiste de hombros-
Rochi: Sí, asique ahora mismo vas y le decis a Peter que la Julieta que lo besó fuiste vos ok? –Sentenció y vos la miraste-
Lali: Sí, porque seguro que me va a creer… -Ironizaste y ellas más enojadas te miraban- No, enserio chicas… Son mis amigas, no me hagan esto… -Pediste con cara de ‘por favor’ y ellas bufaron-
Euge: Está bien, te vamos a bancar pero si Peter nos llega a preguntar algo a nosotras le decimos la verdad eh… Yo, por lo menos, no quiero más lios… -Recalcó la rubia pelicorto. Las demás coincidieron con Euge-
Lali: Gracias chicas… -Dijiste sonriente- Les prometo que si Peter llega a averiguar o algo yo le digo toda la verdad… -Hiciste una pausa. Ellas asintieron- Aunque no creo que se acuerde mucho del beso si está con la urraca esa… -Comentaste con bronca y ellas rieron ante tu comentario. Vos las seguiste-

Luego de aquella extensa charla con tus amigas decidieron ir a disfrutar un poco de la fiesta que estaba que estallaba. Toda la noche se mantuvieron a las risas, divirtiéndose entre ustedes y tomando un poquito, ¿Por qué no?.
La noche transcurrió tranquilamente hasta que la fiesta se dio por finalizada a las siete de la mañana, aproximadamente, hora en que vos decidiste volver nuevamente hacia tu casa ya que te encontrabas muy cansada. Y no era para menos, bailaste toda la noche al ritmo de cualquier ritmo de música, subida a tus altísimos tacos.
En fin, una vez que saludaste a absolutamente todos, pediste un taxi, y te dirigiste directamente hacia tu casa. Luego de varios minutos, llegaste y lo primero que hiciste al entrar fue tirar los zapatos a un lado y desplomarte en el sillón. Realmente, estabas exhausta. Allí te dormiste hasta ‘el otro día’.
...

Peter.
Seis de la tarde marcaba el reloj de pared que se encontraba arriba de tu escritorio, cuando saliste de la ducha envuelto en un toallón. Mientras te secabas y te vestías mirabas algunos videos que te habían mandado tus fans. Entre ellos había uno que era dedicado especialmente para Laliter, es decir, para Lali y vos. Lo pusiste en la disquera de tu notebook y apretaste ‘Play’. Instantáneamente te quedaste parado viéndolo. Una imagen tras otra y vos no podías creer todo lo que realmente había pasado en estos últimos años con Lali. Y mientras lo veías se te venían miles de recuerdos a tu mente que habías vivido con ella. Eso causaba que que un mar de lágrimas se te acumularan en tus ojos.
Al terminar de ver aquel video, brillante por cierto, te quedaste tildado mirando a un punto fijo mientras te mantenías sentado en tu cama. Pensaste por unos largos minutos y decidiste cobrar valor para hacer realmente lo que sentías que tenías que hacer en este momento.
Fue así que te paraste rápidamente, como un resorte, de tu cama y terminaste de vestirte. Te peinaste como habitualmente lo hacías, te perfumaste, tomaste las llaves de tu auto y más decidido que nunca partiste rumbo a tu destino fijo.
Al llegar, tras pocos minutos de viaje, estacionaste el auto, te bajaste y una vez frente a la puerta suspiraste para luego tocar timbre. Después de unos segundos, abrieron la puerta. Y sí, allí estaba ella, hermosa como siempre, pero sorprendida al verme.

Lali: ¿Qué haces acá Peter? –Preguntó desorientada-
Peter: ¿Puedo pasar? –Preguntaste algo seco-
Lali: Sí… si… -Balbuceó y vos entraste rápidamente- ¿Qué necesitabas? –Interrogó posicionándose frente a vos- Digo, porque para algo viniste hasta acá no? –Y enarcó sus cejas-
Peter: Sí… -Dijiste convincente- Vine para que terminemos lo que empezamos anoche… -Agregaste y ella te miró confundida pero no la dejaste hablar ya que te acercaste a ella y le partiste la boca de un beso-

Era un beso delicado y suave pero algo exagerado también. Obviamente que a ella la tomaste por sorpresa pero te siguió ese beso hasta que la necesidad de respirar se hizo presente y se separaron apenas.

Lali: Peter yo… -Quiso hablar pero la interrumpiste-
Peter: No digas nada La… -Pediste y ella te miró atenta- Ya sé que la que me dio el beso anoche fuiste vos… -Ella te miró nerviosa- Y quedate tranquila que no te voy a decir nada porque me encantó… -Confesaste y ella sonrió algo tímida- Me encanta que te la juegues así… -Dijiste algo seductor y se miraron penetrantes-
Lali: Te puedo hacer una pregunta? –Consultó y vos asentiste tomándola de las mejillas- ¿Cómo supiste que era yo? –Preguntó y pestañó continuamente-
Peter:…

Continuará.

Capítulo N° 102


Capítulo N° 102 (Ciento dos):

Paula: Ah, no sé… Ya se va a enterar en la fiesta Señor, no sea ansioso… -Bromeó y te volvió a dar un pico- Y vos? ¿Qué pensas ponerte? –Indagó curiosa entre besos-
Peter: Ah no sé… Ya me vas a ver en la fiesta… -Retrucaste y ella sonrió ante tu actitud-
Paula: Bueno, está bien. Pero lo único que espero es que no te confundas de persona eh… -Bromeó con algo de ironía y vos la miraste desentendido-
Peter: Por qué me decís eso Pau? –Preguntaste confundido-
Paula: No, por nada en especial. Solo te estaba haciendo un chiste… -Contestó y te dio un pico. No habías entendido su chiste pero no querías hacer un planteo de aquello-
Peter: Bueno, me voy a bañar… -dijiste entre besos-
Paula: Querés que nos bañemos juntos? –Vos te separaste y la miraste algo nervioso- Es un chiste amor… -Dijo y rió. Vos también pero con los nervios de por medio- Anda si querés… -Dijo y se alejó de vos-
Peter: Te… -Ella te miró expectante a lo que ibas a decir- Quiero… -Completaste finalmente y ella te miró algo desilusionada-
Paula: Yo también… -Respondió disimuladamente y vos te fuiste arriba-

Te sentías un estúpido y lo sabías pero tampoco podías decirle algo que no sentías solo por el simple de hecho de dejarla conforme. Querías ser justo, aunque eso te jugaba un poco en contra.
En fin, luego de estar diez minutos en la ducha, saliste, te vestiste tranquilo en tu habitación, bajaste hacia la cocina, cenaste junto a tu novia y a tu madre en la tempestad de la noche y finalmente, te fuiste a descansar ya que te encontrabas muy cansado.

La semana había transcurrido normal y rápidamente, con tus ensayos, entrevistas y demás compromisos de por medio pero a pesar de la demanda que aquello te provocaba te llenaba el alma hacerlo.
A tal punto habían pasado los días que hoy ya te encontrabas en día Sábado, día de la gran fiesta de disfraces en el famoso ‘Barco de la aventura’. Era por ello que ya estabas preparándote en tu habitación. Por suerte Paula no se encontraba en la casa. No querías que te viera ya que querías darle una sorpresa.
Los minutos corrían y vos ya te encontrabas en la puerta de tu casa a punto de salir para la fiesta. Pero claro, te faltaba el último detalle. Te olvidabas la máscara con la cual taparías tu rostro y no te reconocerían, o por lo menos, eso era lo que creías vos.
En fin, una vez listo definitivamente, saliste de tu casa y tomaste un taxi. No podías ir en auto, claramente. Tras veinte minutos, contados por reloj, llegaste al lugar convenido y tu expresión de sorpresa se hizo notar enseguida tu rostro. Definitivamente, tus productores tenían un gran gusto en realizar este tipo de fiestas. Deslumbrado como estabas, le pagaste al tachero y bajaste del taxi. Observaste por unos segundos la iluminación y la gran cantidad de gente que podía verse en el barco y luego comenzaste a caminar hacia éste para adentrarte al mismo.
Una vez que llegaste pasaste entre toda la gente, no sin antes colocarte el antifaz, y comenzaste a buscar a alguien conocido. Y sí, a vos solo se te podía ocurrir buscar a tus conocidos o amigos en una fiesta de DISFRACES. Pero igual, seguiste intentando y te quedaste parado en la mitad de la pista, por así decirlo, tratando de divisar a alguien. Era cuestión de probar suerte.

Lali.
Luego de haber estado casi todo el día preparándote para la mega fiesta de disfraces de tus productores, una vez alistada decidiste partir. No querías esperar un segundo más.
Fue así que, con tu máscara en mano, saliste de tu casa y rápidamente tomaste un taxi hacia tu destino de esta noche. Luego de varios minutos llegaste y te quedaste totalmente anonadada ante la gran fiesta que se había producido en el barco. Realmente los productores se habían pasado con esta magnífica velada. Se podría decir que era una fiesta totalmente distinta a las que habitualmente los tenías acostumbrado la producción.
Después de contemplar el lugar por extensos segundos, decidiste encaminarte hacia el lugar de la fiesta. Antes de ingresar, por supuesto, colocaste tu antifaz y luego, finalmente, te metiste entre la muchedumbre pero tan solo unos metros porque te detuviste para buscar entre toda la gente a algún conocido o a algunos de tus amigos. No pasaron ni dos segundos que enseguida registraste a Peter, en el medio de la pista, parado solo como buscando a alguien. Sonreíste al verlo, su silueta era inconfundible. Encima, estaba disfrazado de Romeo. ¿Y vos? Vos de Julieta, ¡Qué casualidad!. Igualmente, estaba hermoso.
No lo pensaste dos veces cuando decidiste acercarte a él. Por suerte estaba a espaldas tuyo asique lograste sorprenderlo.

Lali: Hola Romeo… -Dijiste sonriente y él se dio vuelta como confundido-
Peter: Perdon… -Hizo una pausa, te miró algo extrañado y continuó- Te conozco? –Preguntó intrigado-
Lali: No sé, averígualo vos… -Dijiste en tono de interesante y él sonrió-
Peter: Haber… -Dijo y te miró- Qué se supone que tengo que hacer para averiguar quién sos? –Interrogó intrigado nuevamente-
Lali: No sé, sácame a bailar por ejemplo… -Soltaste en confianza y él rió para luego bajar su cabeza-
Peter: Bueno, haber… -Hizo una pausa y extendió su mano- Me permite esta pieza Señorita? –Preguntó como un caballero y vos tomaste su mano muy sonriente-
Lali: Con mucho gusto Romeo… -Dijiste y ambos se miraron para luego acercarse y el bailar la melodía lenta que sonaba de fondo-

De esa forma bailaron muy pegados duranto un rato, divirtiéndose y hablando hasta que él se separó apenas y te miró.

Peter: Tu voz… -Dijo y vos tragaste saliva- Tu voz me suena familiar… -Confesó y vos bajaste tu mirada-
Lali: Puede ser… -Dijiste algo nerviosa- Seguimos bailando? –Preguntaste y él negó-
Peter: Quiero saber quién sos… -Dijo y te miró serio- Tu olor, tu voz, tu forma de hablar, tus ojos… -hizo una pausa como extrañado y clavándote la mirada- Me parecen conocidos… -Dijo y volviste a tragar saliva- ¿Quién sos? –Reiteró y vos bajaste tu mirada-
Lali: Ya te dije, descubrí vos quien soy… -Respondiste hábil y él te miró confundido-
Peter: Vos si sabes quién soy yo? –Preguntó, vos sonreíste y asentiste- ¿No me habrás confundido con otro flaco? –Interrogó y vos negaste-
Lali: Sé perfectamente quién sos… -Confesaste con tu voz clara y te acercaste a él para quedar a milímetros de distancia- El amor de mi vida sos… -Dijiste y terminaste con la poca distancia que los acortaba para concluir en un beso-

Y una vez más te la estabas jugando por lo que realmente sentías. Necesitabas tenerlo cerca y sobre todo necesitabas de sus besos. Creías que eso era lo que te había llevado a besarlo y decirle lo que le habías dicho.
El beso era sumamente delicado y suave. Vos tenías tus manos posicionadas en su cara y su nuca jugando con su poco pelo mientras él te tomó desde el primer instante de la cintura rodeándola. Te encantaba estar así con él y era evidente que extrañabas sus besos porque no podías soltarte. Encima, en todo momento, te trataba con ternura. Sin dudas, estabas disfrutando de aquel momento como nunca lo habías hecho en tu vida.

Continuará.

Capítulo N° 101


Capítulo N° 101 (Ciento uno):

Peter: Está bien, si vos lo preferís así lo acepto pero solamente quiero decirte una última cosita… -Dijiste y ella te miro como diciendo ‘Decime’. Vos te acercaste a ella y la tomaste de la cintura quedando MUY cerca- Decime que no me amas y yo me alejo de vos para siempre… -Hiciste una pausa y acariciaste su mejilla- Porque te juro que desde que te vi ayer no paro de pensar un segundo en vos… -Completaste y ambos tenían sus miradas penetrantes en las del otro-
Lali: Emm Peter… -dijo y un tanto nerviosa palmeó repetidamente con sus manos tu pecho- Me parece que a eso ya lo habíamos aclarado… -Agregó y vos la aferraste más a vos para que no tratara de escaparse-
Peter: Vos sabes que no me acuerdo? –Dijiste en un tono algo seductor y ella te miró comiéndote con la mirada- Me lo volves a recordar? –Sugeriste y la penetraste con la mirada-
Lali: Recordalo vos solito mejor eh… -Dijo y se separó de vos quedando a la misma distancia que al principio- Mejor me voy porque me están esperando sabes? –Avisó y vos reíste sarcásticamente-
Peter: Quién? ¿Algún productor… quizás? –Reprochaste y ella te miró-
Lali: Y si fuera un productor, ¿Qué?... –Increpó y vos la miraste algo sorprendida- Digo, no tengo derecho a rehacer mi vida? –Recalcó y vos asentiste algo triste-
Peter: Bueno, anda entonces… -Dijiste e hiciste una pausa- No vaya a ser cosa de que lo hagas esperar mucho… -Ironizaste y ella rió sarcásticamente-
Lali: Por eso, me voy… -Respondió- Nos vemos… -Dijo y se acercó a saludarte con un beso muy sentido en la mejilla-
Peter: Suerte… -Exclamaste una vez que caminaba alejándose de vos-

Luego de aquella situación vos te detuviste a verla por unos segundos hasta que la perdiste de vista. Asique, sin otra alternativa, te subiste a tu auto y arrancaste rumbo a tu casa. Más tarde tendrías ensayo y querías estar un rato a solas con tu vieja como hacía mucho no lo hacían.
Una vez que llegaste allí estaba ella, tu madre, esperándote con el almuerzo preparado y la mesa lista para comenzar a comer. Vos sonreíste y enseguida le diste un abrazo. Extrañabas tenerla así con vos.

Peter: No te hubieras molestado Ma… -Dijiste y te interrumpió-
Claudia: Usted no diga nada y disfrute del agasajo… -Dijo con su hermosa sonrisa y te mostró el menú de tu plato-
Peter: Mmm… pero que rico se ve esto… -Comentaste mirando la comida-
Claudia: Tu comida preferida hijo… -Dijo y vos la miraste- Milanesas con papas fritas… -Agregó y vos sonreíste. Tu vieja, sin dudas, era lo más- Me acuerdo cuando eras chiquito que vivias pidiéndome que te haga milanesas con papas fritas y si no te las hacia… Mamita! –Acotó y ambos rieron ante la mueca de tu madre-
Peter: Ahora ya no hace falta que te lo pida no? –Preguntaste y la miraste obvio. Ambos rieron ante tu comentario-

Fue así, que entre charlas, anécdotas, risas y expresiones de cariño, almorzaron. Sinceramente, desde que viniste con tu madre desde Canadá no habías tenido la oportunidad de estar sentada con ella y charlar como ambos se merecían. Es por eso que cada vez que pueden aprovechan y se disfrutan al máximo.
En fin, al terminar el hermoso y alentador almuerzo con tu madre, te dedicaste a buscar tus cosas para el ensayo y partir rumbo al gimnasio no sin antes despedirte de tu vieja.
Al cabo de unos pocos minutos llegaste y allí estaban todos tus compañeros hablando animadamente. Primero saludaste a uno de tus productores, representante y coreógrafa que estaban de pasada y luego, finalmente, saludaste a tus amigos y compañeros. La verdad es que todos estaban de muy buen humor, incluyéndote.
Luego de dos horas de ensayo, todos se dedicaron a descansar un poco. Mientras cada uno lo hacía a su manera vos no pudiste dejar de observar a Lali hablando, riéndose y con mucha caricia de por medio con Santi, uno de sus tantos productores. Mientras tanto, vos charlabas con Rochi y Gas, a quienes no los estabas escuchando, para ser más franco. Te interesaba más saber si él era el productor con el que estaba saliendo Lali supuestamente. Y, sinceramente, después de lo que estabas viendo no te cabía ninguna duda. Mucho abrazo, muchas risas, ambos muy cercas y él, que le acariciaba la cintura. Sí, te morías de los celos. Pero te la aguantaste, no podías hacer absolutamente nada.
Fue en un instante que alguien te sacó de tus pensamientos rápidamente. Santiago, justamente, pidió que le presten atención un segundito. Ahí fue cuando Lali se acercó a ustedes y quedarse allí escuchando lo que su productor decía.

Santi: Bueno chicos, quería contarles que el sábado la productora organiza una fiesta en un barco muy lujoso, cerca del mar… -Ustedes lo miraron deslumbrados y sorprendidos- Pero es no es todo… -Hizo una pausa y los miró- No es cualquier fiesta… -Y ustedes lo miraron como para que continuara- Es una fiesta nada más ni nada menos que de disfraces y además pueden ir con quien ustedes quieran… -Completó y ustedes se miraron divertidos y contentos ante la propuesta- Bueno, qué dicen? ¿Se copan? –Preguntó expectante y ustedes asintieron muy animados. Lali enseguida salto a su cuello, cosa que te molestó demasiado-

Luego de aquella ‘invitación’ por parte de Santiago, todos siguieron con el ensayo normalmente y luego se despidieron para tomar cada uno su camino. Tu hubiera encantado seguir a Lali y encararla con ese tema que tanto te preocupaba pero no querías convertirte en un pesado.

Lali.
En ese momento querías salir corriendo atrás de Peter y decirle que querías ir con él a la fiesta de disfraces. Necesitabas de él, de sus palabras, de sus abrazos, sus besos y sobre todo de sus ‘te amo’. Sinceramente, creías que luego del regreso de tus vacaciones las cosas iban a ser distintas e ibas a saber cómo manejar la situación de verlo y no besarlo ni mirarlo; Peter te podía demasiado, más de lo que te imaginabas. Cuando te fuiste, te habías acostumbrado tanto a verlo con Paula que pensaste que a la vuelta nada te importaría. Habías regresado con la idea de disfrutar y vivir la vida, como bien le habías dicho a Peter, pero eso se te hacía un poco difícil.
Igualmente, te había gustado que hoy por la mañana te haya dicho todas esas después de la sesión de fotos. Y más te había encantado ese acercamiento que habían tenido. Hubieras querido que llegue a algo más pero no daba la situación.
Pero además también te gustó que se haya puesto celoso de Santi, su productor. Sí, habías notado cómo los miraba a ambos. Claro, seguramente y según vos, se habría creído lo que había dicho la periodista esta mañana que, a decir verdad, nada que ver, pero ya que estabas jugabas un poquito con ello.
En fin, cuando saliste del gimnasio, te subiste a tu auto y te dirigiste directamente a tu casa. Estabas muy cansada asique preferías descansar un poco y quedarte de casera como tanto te gustaba.

Peter.
Cuando saliste del gimnasio, muy contento cabía destacar, te subiste a tu automóvil, lo encendiste y aceleraste rumbo a tu casa. Luego de varios minutos llegaste y te encontraste con Paula, quien estaba limpiando el living. Al entrar, ella te recibió con una sonrisa, ambos se acercaron y se saludaron con una gran sonrisa.

Paula: Cómo te fue amor? –Preguntó amablemente-
Peter: Muy bien… -Respondiste contento-
Paula: Y a qué se debe tanta felicidad en tu cara? –Interrogó curiosa y desentendida-
Peter: Pasa que hoy en el trabajo… -decías mientras te acercaste y la tomaste de la cintura- me dieron una muy buena noticia… -Completaste y le dedicaste una sonrisa-
Paula: Ah si? –Preguntó y asentiste- Y de qué se trata la buena noticia que te dieron? –Interrogó interesada-
Peter: Bueno, te cuento… -Dijiste y ella soltó una pequeña risa por la cara que le pusiste- No te me rías mala… -Pediste casi con puchero-
Paula: No, dale. Seguí… -Te dijo y deposito un pico en tus labios-
Peter: Bueno, el tema es que la productora organiza una fiesta de disfraces el sábado en un barco… -Ella se sorprendió al escuchar eso pero quedó boquiabierta- Y además podemos llevar a quien nosotros queramos… -Concluiste con el relato y ella enredó sus manos en tu cuello-
Paula: Y te hago una pregunta… -Dijo y vos la miraste para que continuara- Vos a quién llevarías? –Preguntó como nena chiquita-
Peter: A vos hermosa, obvio… -Dijiste y ella sonrió para luego besarte- Esperá… -Dijiste y te separaste apenas un poco. Ella te miró y se asustó- Vos vas a ir conmigo pero no quiero nada de disfraces ligerita de ropa eh… -Advertiste, ella mordio su labio inferior para luego darte un pico-
Paula: No te preocupes Pitt… -Dijo entre besos- Ya tengo pensado un traje ideal… -Vos te separaste y la miraste expectante-
Peter: Cuál? –Preguntaste intrigado-
Paula: Ah, no sé… Ya se va a enterar en la fiesta Señor, no sea ansioso… -Bromeó y te volvió a dar un pico- Y vos? ¿Qué pensas ponerte? –Indagó curiosa entre besos-
Peter:…

Continuará.